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Barry Seal, el tenebroso piloto del cartel de Medellín

Tenía vínculos con la DEA, la CIA y el FBI. Traicionar a Escobar y a los Ochoa le costó la vida. El protagonista de Mena, la película que se filma en Colombia y que personifica Tom Cruise, es el mayor narcotraficante gringo de todos los tiempos, un tenebroso personaje de película. Y de tragedias.

Piloto desde los 14 a√Īos, hijo de un mayorista de confites y activista del Ku Klux Klan; 150 kilos de peso, patillas largas, el piloto m√°s joven de 707 y 747 de TWA, piloto de guerra en Vietnam, compa√Īero cadete de Lee Harvey Oswald (el acusado de asesinar a John F. Kennedy), tres veces condenado y encarcelado, anticomunista por convicci√≥n, narcotraficante por ambici√≥n y esp√≠a por vocaci√≥n.

Su trabajo menos peligroso y más vulgar era coronar por aire los cargamentos de droga del cartel de Medellín. Emparentado con las aves, le fascinaba volar bajo, con los radares apagados, y contravenir la ley a cambio de dólares, hasta 500.000 por un vuelo.

En sus aviones no solo hab√≠a coca√≠na: pepas, armas, explosivos, mercenarios; cualquier carga que fuera ilegal, la volaba Adler Berriman Seal, conocido como Barry Seal en Estados Unidos, o como ‚ÄėMackenzie‚Äô en el mundo de los negocios del cartel de Medell√≠n en los a√Īos 80.

Conocido tambi√©n en el mundo de la CIA, el nombre de Barry Seal no aparece vinculado solamente a los m√ļltiples y coronados cargamentos de Jorge Ochoa y Pablo Escobar, sino al asesinato de John F. Kennedy y a las operaciones, aupadas por la CIA, de los ‚Äėcontras‚Äô versus los marxistas sandinistas en Nicaragua. Tambi√©n salpica con su non sancta, misteriosa e intensa vida a Bill Clinton, Ronald Reagan, Oliver North y George y Jeb Bush.

A sus 24 a√Īos tambi√©n fue instructor de vuelo y miembro de la Operaci√≥n 40, que trabajaba para sabotear, derribar y matar a Fidel Castro despu√©s de la fallida invasi√≥n americana y que se empantan√≥ en las ci√©nagas de Bah√≠a Cochinos en Cuba.

Mena se titula as√≠ por el peque√Īo y racista pueblo de 6.000 habitantes y el solitario aeropuerto del estado de Arkansas donde Barry Seal se traste√≥ desde Baton Rouge (Luisiana) para camuflarse con su flota de aviones y helic√≥pteros utilizados para todos sus vuelos de narcotr√°fico u operativos pol√≠tico-militares de la CIA en la √©poca en la que Bill Clinton era el gobernador del estado. El expresidente de Estados Unidos asegura que nunca se enter√≥ de lo que ocurr√≠a porque se trataba de un territorio federal.

El obsesionado navegante Barry Seal es el mismo joven que aparece en una foto tomada en un club de la zona rosa de México D. F. donde hay varios personajes de traje oscuro y corbata delgada y se le ve departiendo con jefes de la CIA y con Félix Rodríguez, un cubano anticastrista furibundo de quien se dice que guardaba la pipa y las manos del Che Guevara en su armario. Todos eran miembros del escuadrón de la Operación 40.

Aparecen tambi√©n Frank Sturgis y David Atlee Phillips, este √ļltimo encubierto bajo el nombre de Maurice Bishop, quien, seg√ļn algunas investigaciones, se reuni√≥ con Lee Oswald en Dallas pocos d√≠as antes del asesinato de JFK .

El libro Barry and the Boys revela que en 1958 Barry Seal, de escasos 19 a√Īos, conoci√≥ a Oswald en la base a√©rea de Barksdale en Shreveport (Luisiana), a trav√©s del agente de la CIA David Ferrie, mencionado en las investigaciones del magnicidio, famoso por su recalcitrante anticastrismo y sus enormes cejas negras en √°ngulo de 45 grados.

A las 2 de la tarde de ese 22 de noviembre de 1963, d√≠a de la muerte de Kennedy, un avi√≥n Comanche que estaba sospechosamente detenido y con los motores encendidos al final de una de las pistas del aeropuerto Redbird, cerca de Dallas, sac√≥ a tres hombres ataviados con trajes que, seg√ļn las investigaciones, se cree eran agentes de la CIA y posiblemente amigos del joven Barry Seal, quien pilotaba esa nave, y alguno de ellos, compa√Īero de esa foto en la zona rosa de M√©xico. Se cree que volaron a Canad√°.

Otro de los desafíos de los productores de Mena tiene que ver con facetas ilegales y políticamente sensibles de Barry Seal, quien actuaba como piloto estrella del cartel de Medellín y, a la vez, agente de la CIA en operaciones de alto riesgo contra los sandinistas de Nicaragua.

Famosas son las im√°genes que logr√≥ este piloto al esconder, con ayuda de expertos, una c√°mara en la trompa de un avi√≥n carguero C132 que capt√≥ im√°genes de Pablo Escobar, el ‚ÄėMexicano‚Äô, el l√≠der sandinista Federico Vaughan y otros narcos cargando de coca√≠na el avi√≥n esp√≠a el 25 de junio de 1984, en el aeropuerto de Los Brasiles. Estas son las √ļnicas fotos de Escobar con las manos en la masa.

Ese material visual lo mostr√≥ Ronald Reagan en el Congreso como prueba reina para demostrar las actividades criminales de los sandinistas. Se lo hab√≠a entregado Oliver North, teniente coronel del cuerpo de marines y asesor presidencial. El nombre de Jeb Bush, joven gerente del Partido Republicano en Florida y muy conectado en Miami en esa √©poca, tambi√©n salta cuando se habla de Barry Seal. Su papel en el ‚ÄėIrangate‚Äô desde Miami, refugio de los ‚Äėcontras‚Äô, puede resucitar un esqueleto en su cl√≥set.

En 1979, Seal cay√≥ con un cargamento de coca√≠na y en la c√°rcel, mientras aceitaba a la justicia guatemalteca para que le rebajaran la condena de 10 a√Īos, conoci√≥ a William R. Reeves, socio de Jorge Ochoa, quien no dud√≥ en recomendarle a su amigo los servicios de este extraordinario, temeroso e inescrupuloso piloto. Otro de sus amigos, el cubano F√©lix Rodr√≠guez, convenci√≥ a Jorge Ochoa y a Pablo Escobar de apoyar la lucha anticomunista de los ‚Äėcontras‚Äô en Nicaragua y de que les hicieran una donaci√≥n de 10 millones de d√≥lares.

En 1984 lo pillaron en Fort Laudardale (Florida) con un cargamento de pepas y lo condenaron a 10 a√Īos que logr√≥ rebajar a seis meses de arresto domiciliario al pasarse al lado de los ‚Äėsapos‚Äô y testificar que los sandinistas se financiaban con el narcotr√°fico y entregar informaci√≥n sobre el cartel de Medell√≠n.

El actor colombiano Mauricio Mejía interpreta al taquillero Pablo Escobar y el mexicano Alejandro Edda hace de Jorge Luis Ochoa Vásquez.

George W. Bush y Oliver North tambi√©n est√°n representados en la pel√≠cula por sus papeles en el hist√≥rico esc√°ndalo Ir√°n-‚Äėcontras‚Äô (‚ÄėIrangate‚Äô), donde Barry Seal actu√≥ como un pi√Ī√≥n de la maquinaria. Y bien gordo.

En Colombia, la producci√≥n local de Mena la hace D√≠namo Productora, una de las compa√Ī√≠as de la creciente industria cinematogr√°fica colombiana con calidad internacional.

No es la primera vez que se recrea la vida de Barry Seal. Ya hay una película para televisión protagonizada por Dennis Hopper, Doublecrossed, filmada en 1991; también, una obra de teatro llamada The Incredibly Dangerous Astonishing Lucrative and Potentially Completely TRUE Adventures of Barry Seal, y su nombre, gordura y gafas oscuras aparecen en Narcos, de Netflix, y en la serie El patrón del mal, de Caracol.

La mayor parte de Mena ya fue filmada en pueblos de Georgia, donde han instalado tel√©fonos p√ļblicos de moneda, indispensables para la comunicaci√≥n de los narcotraficantes de aquella √©poca. ‚ÄúAl que no le gusta el calor no debe trabajar en la cocina‚ÄĚ, dijo Barry Seal cuando le preguntaron por los riesgos que corr√≠a en todas sus actividades.

Hallado culpable de otro cargamento de coca√≠na en Fort Lauderdale, volvi√≥ a ser condenado a 10 a√Īos, pero ya sab√≠a negociar con la justicia del T√≠o Sam y la cambi√≥ por leve condena de prueba (probation) de seis meses por suministrar informaci√≥n a la justicia sobre Pablo Escobar y Jorge Ochoa.

El arreglo lo obligaba a reportarse todos los días, durante seis meses, a las 6 de la tarde para dormir en unas instalaciones del Salvation Army en Baton Rouge, Luisiana.

Sus compinches del cartel de Medell√≠n no pod√≠an perdonar al delator Barry Seal y tem√≠an que su testimonio acelerara su extradici√≥n a Estados Unidos. Entonces se aprendieron su rutina diaria. Tambi√©n sab√≠an que la condena le prohib√≠a portar armas o andar con guardaespaldas. Contrataron a Luis Carlos Quintero Cruz, de 33 a√Īos, quien entr√≥ ilegalmente por la frontera de M√©xico para ‚Äėhacer la vuelta‚Äô. Fue el encargado de disparar la poderosa pistola metralleta Mac 10 calibre 45 con silenciador. Miguel V√©lez, notorio por su protuberante mand√≠bula, alias ‚ÄėCumbamba‚Äô, de 37 a√Īos, viaj√≥ desde Miami a Nueva Orleans, manejaba el auto Buick negro en el que escaparon. Bernardo Antonio V√°squez, de 33 a√Īos, tambi√©n viaj√≥ desde Miami a hacer trabajos de seguimiento y log√≠stica para el operativo de vengar la traici√≥n de Barry Seal al cartel de Medell√≠n. Por trasladarlo vivo hasta la capital antioque√Īa se pagaba una recompensa de 1 mill√≥n de d√≥lares, o 500.000 por matarlo.

Cumplidas tres semanas de su rutina, a las 6 de la tarde del 19 de febrero de 1986, Quintero Cruz sorprendió a Barry Seal cuando abría la puerta de su enorme y blanco Cadillac Fleetwood en el parqueadero del Salvation Army de Baton Rouge.

A unos 5 metros de distancia, le vaci√≥ un alimentador de 50 tiros en menos de un segundo. Seis balas entraron en la cabeza del gordo Barry Seal y ba√Īaron de sangre la camisa roja. Ten√≠a 46 a√Īos.

La ‚Äėvuelta‚Äô fue exitosa, pero la operaci√≥n, chapucera. Los expertos gatilleros colombianos les dejaron muchas evidencias a los investigadores. Se hospedaron en el mismo hotel cerca del aeropuerto de Nueva Orleans, alquilaron dos carros, compraron otro en la misma ciudad y dejaron huellas por todas partes, incluso en sus walkie talkies. En uno de los autos abandonados, uno de ellos en el aeropuerto, olvidaron una gorra anaranjada que, seg√ļn testigos, hab√≠an utilizado al momento del crimen y comprado la v√≠spera de la ejecuci√≥n en una tienda, lo mismo que hicieron con los walkie talkies. En los bolsillos de uno de ellos encontraron las llaves del carro abandonado donde estaba la Mac 10, una Mini Uzi y mucha munici√≥n. La pistola metralleta no ten√≠a las huellas de Quintero Cruz, quien posiblemente utiliz√≥ unos guantes negros que fueron encontrados en el primer veh√≠culo de la huida y que estaba encendido cuando lo hallaron.

Vélez trató de salir del aeropuerto de Nueva Orleans dos horas después del crimen, pero lo pararon unos policías y lo retuvieron por unos instantes pues la descripción física no coincidía. Dos días después, los tres gatilleros habían sido capturados.

Todos estos detalles de la sangre fr√≠a y la mentalidad ingenua de los sicarios seguramente ser√°n recreados por el guionista Gary Spinelli en Mena, un filme cuyo presupuesto alcanza los 80 millones de d√≥lares y que previsiblemente se estrenar√° el 6 de enero del 2016, seg√ļn constaba en los planes de la productora antes de la tragedia en los cerros entre Santa Fe de Antioquia y el aeropuerto Olaya Herrera de Medell√≠n, que se cobr√≥ las vidas de un arriesgado experto piloto de Hollywood y un injustificado pasajero y dej√≥ a otro veterano volador en grave estado.

En el cuerpo de Barry Seal el FBI encontr√≥ el n√ļmero de tel√©fono personal del vicepresidente George Bush (padre). No est√° clara esa relaci√≥n m√°s all√° de la operaci√≥n antisandinista.

¬ŅEl teniente coronel del cuerpo de marines Oliver North tuvo que ver algo en el encargo a los sicarios? Varios investigadores sospechan que no fue indiferente. Seal iba a prender un ventilador muy peligroso.

El 13 de mayo de 1986, un jurado de Luisiana salv√≥ a los tres sicarios de morir en una silla el√©ctrica como lo ped√≠a el fiscal, pero los condenaron a cadena perpetua. V√©lez muri√≥ a los 66 a√Īos, a finales del pasado agosto, en la penitenciar√≠a de Angola, Luisiana. Quintero Cruz y V√°squez permanecer√°n en el centro correccional David Wade hasta que mueran.

Mientras tanto, la droga sigue entrando, y en mayores cantidades, a Estados Unidos.

Misterioso accidente en el rodaje

Ya les hab√≠an advertido a los pilotos americanos de las dificultades de los cerros que rodean el aeropuerto Olaya Herrera de Medell√≠n, pero desantendieron las indicaciones de expertos de llevar a bordo pilotos baquianos que les ense√Īaran las mejores rutas para evitar las monta√Īas de los Andes. El pasado 11 de septiembre, siguiendo el sino tr√°gico de Barry Seal, el personaje que inspira la pel√≠cula y que conoc√≠a todos los caminos a√©reos de la zona, se estrell√≥ un avi√≥n de la producci√≥n donde volaban tres personas, dos de ellas valoradas como los pilotos de acci√≥n m√°s cotizados de Hollywood. Solo hubo un sobreviviente.

Alan Purwin, una de la v√≠ctimas, produjo espectaculares im√°genes √°reas vistas en pel√≠culas como ‚ÄėTransformers‚Äô, ‚ÄėPearl Harbor‚Äô y ‚ÄėPiratas del Caribe‚Äô.

Jimmy Le Garland, tambi√©n temerario expiloto de combate de la Fuerza A√©rea americana, pilotaba la nave siniestrada y hac√≠a de doble del piloto licenciado Tom Cruise. Fue rescatado con vida, pero su situaci√≥n es cr√≠tica. El otro pasajero muerto es el millonario Carlos Eduardo Berl Kohn, nacido en Venezuela, pero con ciudadan√≠a americana y de quien poco o nada se sabe sobre los motivos de su presencia en la producci√≥n de ‚ÄėMena‚Äô. Tom Cruise, seg√ļn informan los diarios de Hollywood, hab√≠a hecho diez minutos antes el mismo recorrido al Olaya Herrera despu√©s de terminar las planes de grabaci√≥n de ese d√≠a.

FERN√ĀN MART√ćNEZ MAHECHA
Especial para EL TIEMPO

Pico y Placa Pasto 2018