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El náufrago que pasó la prueba del detector de mentiras

La historia del salvadoreño José Salvador Alvarenga, quien pasó 13 meses a la deriva en el Pacífico, generaba dudas, un examen con el polígrafo determinó que todo fue verdad. Su historia generó muchas dudas. ¿Cómo era posible que un hombre hubiera pasado más de un año solo y a la deriva en el mar?

 

Y que su aspecto al ser rescatado fuera el de un hombre regordete, lejos del aspecto del náufrago enflaquecido y deshidratado. Pero lo cierto es que el salvadoreño José Salvador Alvarenga se sometió a un detector de mentiras y a pruebas psicológicas y, según la firma de abogados estadounidenses que lleva su caso, la veracidad de su relato ha sido confirmada.


"Hemos escuchado el relato de Alvarenga y hemos concluido que aunque pueda ser épico, su relato es 100% verídico", confirmó el abogado Jeffrey Masonek, director de la firma Masonek Law Offices, citado por el diaro ABC.


También el director comercial de la firma, Carlos Guzmán, ha confirmado que a través de estas pruebas se ha determinado la "veracidad" de la supervivencia de Alvarenga en las aguas del océano Pacífico.


"Los argumentos que expone (Alvarenga) en cuanto a los hechos suscitados, el día de su naufragio, hasta el día de su aparecimiento, son totalmente verídicos y apegados a la realidad, siendo esta nuestra conclusión", tras el responder a las preguntas del examen con el polígrafo, dijo por su parte el abogado José Danilo Barrera, quien realizó la prueba.


También sometieron a Alvarenga a un profundo estudio psicológico que determinó que "no está mintiendo", destacó la psicóloga María Elena Revelo de Muñoz. "Según las pruebas estandarizadas internacionalmente el señor Alvarenga está estable emocionalmente; por ende, su historia es real", agregó.


Alvarenga fue rescatado el 30 de enero pasado, después de que lograra sobrevivir unos 13 meses en alta mar comiendo aves y pescados crudos y bebiendo sangre de tortuga, sus propios orines y agua de lluvia para hidratarse, según su relato.


Su pequeña lancha quedó a la deriva en las aguas del océano Pacífico de México a finales de 2012, junto a su compañero de pesca, Ezequiel Córdova, que murió al poco tiempo del naufragio.


El 30 de enero de 2014, la barca de Alvarenga apareció en un arrecife cerca de Ebon, un remoto atolón de las Islas Marshall, a 12.500 km de su punto de partida.

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