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Los nuevos trucos tecnológicos para copiar en los exámenes

Hacer trampas para superar un examen es tan antiguo como la propia escuela. Los estudiantes del siglo XXI emplean audífonos del tamaño de una lenteja, y cámaras escondidas en las gafas o el boli. Incluso existen tiendas online especializadas en chuletas. Descubre los gadgets más curiosos para copiar.

 

¿Te has planteado alguna vez copiar en un examen? Puede que incluso te hayas puesto manos a la obra...

No es extraño que la palabra chuleta, es decir, el engaño utilizado para superar una prueba académica, tenga una gran cantidad de sinónimos en español: machetes, acordeones, torpedos, chivos...

 

Las chuletas siempre han estado asociadas con la tecnología de la época. Cuando sólo existía el bolígrafo para registrar información, se ideaban todo tipo de trucos para esconder el texto. Desde escribirlo en la propia piel, a crear diminutos trozos de papel ocultos en el interior del bolígrafo, o bajo la ropa.

Cómo copiar en los exámenes
Chuletas en los exámenes

Pero ahora la información se puede almacenar y transmitir de muchas formas diferentes, y la tecnología se ha miniaturizado. Los rollos de papel, las pelotillas y el texto escrito en cualquier parte del cuerpo han sido sustituidos por el teléfono móvil, audífonos que se esconden dentro del tímpano, o cámaras situadas en el boli que graban las preguntas y las transmiten a un enlace externo, para busca las respuestas en un ordenador.

Vamos a echar un vistazo a las últimas técnicas, y comprobar si son eficaces.

CLÁSICOS MEJORADOS

El trozo de papel con las fórmulas matemáticas o los textos más complicados sigue siendo uno de los métodos para copiar en los exámenes más populares, porque es barato, sencillo de preparar y esconder, y muy efectivo. Pero lo de pasarte horas escribiendo a mano con letra diminuta, ya está pasado de moda. ¡Ahora hay software que lo hace por tí!

Generadores de chuletas

Para crear un machete que ocupe poco y cunda mucho, los fans de las trampas en los exámenes emplean programas como Chuletas, o Chuletator, un variante online que funciona directamente en el navegador.

Sólo tienes que escribir el texto, elegir el tamaño del papel o el tipo de letra más pequeño que puedas leer, y el software se encarga de miniaturizarlo.

Chuletator

Después lo imprimes y lo escondes detrás de la oreja (si tienes el pelo largo), debajo de la ropa, en el interior del reloj, etc. Incluso en una pulsera:

Chuleta en pulsera

Puesto que las impresoras pueden imprimir cualquier cosa, hay gente que aprovecha para crear sus propias etiquetas para las botellas pero, en lugar de los ingredientes, imprimen fórmulas o ideas que les refuercen sus conocimientos:

Chuletas etiqueta botella

Es probable que ni siquiera tengan que escribir la chuleta, pues en webs como Xuletas o NoEstudies hallarás miles de apuntes y lecciones listas para usar.

Bolígrafos con sorpresa

Por unos 6€ puedes comprar un bolígrafo-chuleta ideado para copiar en los exámenes. El lateral se desprende para revelar una ventana donde puedes deslizar el texto oculto, o bien extraer todo el rollito de papel.

Boli-chuleta
Boli-chuleta

Menos utilizados, por su dificultad para resultar útiles, son los bolis de tinta invisible. Para tener éxito, el examen debe permitir que traigas tus propios folios en blanco (que previamente habrás escrito con la tinta invisible). Para ver dicha tinta el boli incluye una luz ultravioleta, así que es necesario que la sala esté bien iluminada, para que la luz no te delate.

Boli tinta invisible

Relojes inteligentes

En los últimos dos o tres años, el gadget de moda para copiar en los exámenes ha sido el reloj con pantalla de texto. Eran eficaces porque nadie podía pensar que un reloj pudiese mostrar un texto personalizado. Pero ahora, con el lanzamiento de los smartwatches, como el LG G Watch o el Samsung Gear Live, los profesores terminarán prohibiendo todo tipo de relojes.

Su popularidad ha sido tan grande que incluso existen webs que sólo se dedican a venderlos. Es el caso de Reloj Exámenes, Reloj SOS o Reloj Chuleta Online.

Básicamente, se trata de imitaciones de relojes tradicionales con una pantalla de tinta electrónica o LCD con muy poco brillo, para mostrar texto, que se guarda en una memoria Flash.

Reloj chuleta RXO

Con un botón de pánico que esconde el texto y muestra la hora.

Algunos modelos muy conocidos son Reloj RXO, o Reloj SOS 3.0. A medida que se van haciendo populares y los profesores los conocen, surgen nuevas versiones con distinto diseño y correas de otros colores. Cuestan alrededor de los 80€.

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MÓVILES Y PINGANILLOS

Las chuletas de texto o los relojes son eficaces, pero tienen un problema. Si te pillan, el profesor tendrá la prueba del delito. Por eso otros estudiantes tramposos optan por buscarse un cómplice y usar la comunicación por audio: le soplas las preguntas a alguien que esté fuera de clase, buscará las respuestas en los libros o en Internet, y te las retransmitirá a través de un audífono. Hay varias formas de poner esto en práctica.

El truco más básico

Hace unas semanas la televisión china mostró imágenes de docenas de estudiantes chinos arrestados por usar el móvil para copiar en los exámenes de selectividad. Lo escondían en un bolsillo y extendían el micrófono mediante cables bajo la ropa.

Copiar en los exámenes con móvil
Copiar en los exámenes movil

Es un recurso muy básico porque son fáciles de detectar.

Los pinganillos

El reto de comunicarte con alguien que está en el exterior, es que no te oigan hablar o recibir las respuestas. Para eso se usan los audífonos. Cuestan unos 60€ y caben en el interior del oído, así que no se ven salvo que mires explícitamente.

Pinganillos para copiar en exámenes

Después tienes que esconder el móvil, e ingeniártelas para conectarlo al receptor del audífono. Se suele hacer con un cable por el interior de la ropa. También se conecta a un micrófono escondido en el cuello de la camisa. Sólo tienes que susurran la pregunta cuando alguien haga un ruido, y el cómplice te la enviará por audífono, inaudible para el resto de personas.

Puesto que estos dispositivos son detectables si te miran la oreja, la alternativa se llama ePinganillo Tiny. Del tamaño de una lenteja, te lo introduces directamente en el interior del tímpano, así que nadie puede verlo. Para sacarlo tienes que usar un imán con forma de bastoncillo.

ePinganillo Tiny

Es lo máximo en tecnología, y no es barato: cuesta 299 €.

El boli transmisor

Una versión más cómoda de esta técnica es el GSM Pen. Se trata de un bolígrafo que se comunica con el móvil sin cables, a través de Bluetooth. Hablas por un micrófono que hay en la punta del boli, y recibes los chivatazos por un audífono. La ventaja es que no lleva cables, así que no te pueden pillar salvo que desarmen el boli. Cuesta por encima de los 200 €.

Boli transmisor

CÁMARAS OCULTAS

La comunicación por audio presenta el importante hándicap de que hay que hablar para transmitir las preguntas, y eso es un problema en una clase en silencio. Puede resolverse utilizando una cámara: envías una foto de la pregunta al cómplice y así te ahorras los susurros. La pregunta es: ¿dónde esconden los tramposos la cámara?

El socorrido bolígrafo

Puesto que es la principal herramienta de trabajo en los exámenes, y también el único artilugio que los profesores te dejan poner en la mesa, es lógico que el bolígrafo se use para la mayoría de los trucos.

Gracias al avance de la tecnología, ya se puede esconder una cámara de fotos en el interior de un bolígrafo. Simplemente fotografías la pregunta, y la envías por WiFi a tu cómplice.

Boli cámara

 

Las Google Glass caseras

En su afán por pasar completamente desapercibidos, muchos alumnos que utilizan gafas en su vida cotidiana, y saben que el profesor no les va a decir nada si las llevan, aprovechan para esconder cámaras de fotos, micrófonos, etc. Se han incautado varias de ellas a estudiantes chinos durante los exámenes finales en Pekin.

Gafas para copiar en los exámenes

¿En serio... hay una cámara?

Cualquier cosa sirve para esconder una cámara de fotos en el interior. Los estudiantes aprovechan objetos permitidos durante el examen, como botellas de agua, tetrabriks de zumo, o estuches de bolígrafos, y esconden la cámara dentro.

 

Cámara escondida en botella

Para reducir aún más los riesgos, intentan esconderlas en lugares poco habituales, como en una medalla. ¿Quién iría a buscar una cámara ahí?

Cámara escondida en medalla

(Fuente: www.computerhoy.com)

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