Imprimir

Tiene sólo dos años y el coeficiente intelectual de Albert Einstein

 Cuando otros nenes de su edad comiencen a conocer lo que es un pelotero, el británico Oscar Wrigley estará aprendiendo sobre la vida en la Roma antigua mientras escucha música clásica. El pequeño, de dos años y once meses, es actualmente el socio más joven aceptado en Mensa, la sociedad mundial de personas con alto coeficiente intelectual.

“Oscar estaba contándole a mi esposa sobre el ciclo reproductivo de los pingüinos”, afirmó sin sorpresa, como algo natural, su padre, Joe, de 29 años, especialista en Tecnologías de Información de Reading de Berkshire, Inglaterra, en declaraciones al diario británico Dailymail.

“Estoy esperando el día en que se de vuelta y me diga que soy un idiota”, bromeó el padre del pequeño, quien tiene un coeficiente intelectual del mismo nivel que Albert Einstein y de Stephen Hawking, el creador de la teoría del Big Bang.

Asesores del Centro de Información para Niños Dotados afirman que Oscar, hijo único, es uno de los más brillantes que conocieron y que su inteligencia, literalmente, les fue imposible de medir.

Es que el test de 45 minutos de Stanford-Binet sólo puede medir IQ’s de hasta 160, pero al parecer el pequeño está aún más alto que eso y creen que necesitarán un nuevo test para poder medir su capacidad en el futuro.

“Es un chico con una inteligencia superior. Su capacidad es sorprendente”, reconoció Peter Corgon,

doctor y vocero del centro y graficó con un ejemplo: cuando Oscar cumplió dos años ya tenía un lenguaje de miles de palabras, cuando los nenes a esa edad apenas manejan unas 50.

La madre del pequeño, Hannah, de 26 años, comentó que siempre lo estimularon en todo aquello en lo que mostraba interés y, justamente, le regalarán un saxofón para Navidad ya que demuestra también capacidades para la música.

“Unos días atrás, un amiguito de Oscar estaba sentado en nuestro jardín, señaló un pajarito y le preguntó ‘¿es un pío-pío?’, y él le contestó ‘no, es un pecho azul’”, relató la mujer.

Es más, destacó que cuando el pequeño tenía apenas cuatro meses ella le mostraba dos prendas y él elegía cuál quería usar. Ambos padres fueron testeados y mostraron un coeficiente intelectual normal.

El único antecedente que se encuentra en su familia es el de un tío materno, Jonathan Masters, que también fue un niño prodigio y, en 1995, comenzó a estudiar computación en la universidad con sólo 13 años.

El jefe ejecutivo de Mensa, John Stevenage, afirmó: “Oscar tiene un gran potencial. Pero eso hay que transformarlo en logros. Ese es el desafío que tienen sus padres. Nosotros vamos a ayudarlos”. El socio más joven anterior de esa organización fue Ben Woods, quien se unió en 1995 con apenas dos años y diez meses.