Vistazo a los horarios de clase de las instituciones educativas con mejores calificaciones - Pasto - PastoRumba.com
logo pasto rumba
eros240.jpg
E-mail Imprimir PDF

Vistazo a los horarios de clase de las instituciones educativas con mejores calificaciones

Los alumnos de los colegios ubicados en la categoría 'muy superior' del Icfes dedican más tiempo al estudio.

¿Cuánto incide la cantidad en la calidad? Para los colegios con los mejores resultados en las pruebas del Icfes de quinto, noveno y undécimo, la respuesta es: muchísimo.

Esa es la conclusión que se desprende de revisar los extensos e intrincados horarios de una decena de colegios ubicados en la categoría 'muy superior' del Icfes y cuyos alumnos de quinto y noveno están, por mayoría, en el nivel avanzado de las pruebas Saber.

Todos coinciden en ser privados, y solo uno -el Calasanz de Cúcuta- funciona hasta antes del almuerzo. En todos es común que los niños se queden en el plantel hasta dos horas después de terminado el horario formal. Practican desde yoga (en el Leonardo Da Vinci de Envigado) hasta equitación y fotografía (en el femenino Santa Francisca Romana de Bogotá). Eso sí, algunos alumnos dedican esas horas a seguir estudiando ciencias.

Y aunque las apuestas que hacen las instituciones para obtener los mejores resultados pueden implicar darles un espacio generoso al inglés o a las ciencias sociales, la 'reina' de las asignaturas es matemáticas, seguida por las ciencias naturales.
Todo está cronometrado

El promedio para almorzar es de 50 minutos, y casi todos tienen solo un descanso adicional, de 25 minutos en promedio. Resalta, por inusual, el recreo de 40 minutos del Leonardo Da Vinci, porque en colegios como el San Carlos de Bogotá, los tiempos se miden de una manera estricta: el receso empieza a las 9:08 y termina a las 9:32. "Ni un minuto más ni uno menos", resume Jorge Celis, vicerrector académico. Allí, una misa o el Día del Profesor no detienen la jornada de clases.

De todos modos, hay otros como el Instituto Alberto Merani (Bogotá) en los que "lo importante es la flexibilidad del horario" cuando se trata de actividades imprevistas o ceremoniales, según Gerardo Andrade, cofundador.

El día se va en el aula

Para Raquel Rojas, rectora del Gimnasio Vermont de Bogotá, es "fundamental" contar con una jornada completa, es decir, que abarque la mañana y parte de la tarde (o toda). "Aprovechamos al máximo cada minuto y cada hora y evitamos que el niño se siente frente al televisor", apunta.

La mayoría de rectores también considera fundamental el número de horas, pero aclaran que lo importante es que en esas horas se cubra el mayor número de áreas, sin descuidar ninguna. 

"Si nos va bien en los exámenes es porque hay equilibrio", afirma Raquel Rojas.

Sin embargo, por más largo que sea el horario, tiene sus limitaciones, y las sacrificadas -al menos en el horario fijo de buena parte de los colegios revisados- son las de siempre: artes, deporte y religión. Materias que casualmente no miden las pruebas del Icfes.

Finlandia: el aula no es todo

Finlandia es el país con el mejor desempeño educativo. Allí los estudiantes de bachillerato pasan en el aula siete horas diarias en promedio, menos que el resto de países desarrollados. En Colombia, el decreto 1580 del 2002 ordena mínimo 6 horas en promedio.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), entre los 12 y los 14 años un niño finlandés ve 777 horas de clase obligatorias al año. En Colombia el mínimo legal en bachillerato es 1.200.

¿Por qué la disparidad en desempeño? De acuerdo con otros indicadores de la Ocde, la diferencia la hace el entorno en que crecen los estudiantes: el nivel cultural de sus padres, la calidad de sus maestros o la disponibilidad de actividades complementarias, entre otros puntos. (fuente www.eltiempo.com)

Pico y Placa Pasto 2018