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Las 5 ciudades más borrachas de Colombia

Seamos honestos, no en todas las ciudades de Colombia se bebe y rumbea con la misma intensidad. Bien sea por cuestiones culturales, climáticas, sociales o económicas, en algunas regiones de nuestro país, y más concretamente, en algunas ciudades, el consumo de sustancias alcohólicas alcanza cotas insospechadas. Con fiestas, festivales, ferias y verbenas programadas en cada fin de semana del año, los habitantes de estos municipios de tradición etílica, encuentran la excusa perfecta para sentarse en una esquina a tomar cervecitas con los amigos, o para ir a algún concierto y tomarse los tequilas, los ‘guaros’, el wiskhey o la ‘chicha’. La afición por el alcohol en estas ciudades no discrimina sexo, condición social, y hasta religión. Estas son las 5 ciudades más borrachas de Colombia:

 

1. Pasto

Según cifras no oficiales conocidas por El Chontaduro, la ciudad de Pasto tiene la más alta densidad de grupos de Alcohólicos Anónimos por habitante en el mundo, por desgracia, la mayoría de estos grupos, en el Carnaval de Blancos y Negros, arman comparsas dizque para hacer una ‘actividad cultural’, pero la realidad es que terminan ebrios durmiendo en alguna esquina.

En Cali conocemos a los pastusos por su extraño súper poder, de beber aguardiente casi a diario, y sin embargo, ser los mejores estudiantes del semestre o los mejores trabajadores de la empresa. Parece que el cuy tiene unas vitaminas misteriosas que previenen el guayabo.

2. Popayán

Continuando en el sur del país, los payaneses comparten su afición alcohólica con sus vecinos nariñenses. Parece que su tradición etílica es tan antigua como las hermosas iglesias del centro de la ciudad.

Su preferencia por el Aguardiente Caucano es tan radical, que en no pocas ocasiones ha tratado de ser declarado uno de los símbolos municipales: la bandera, el escudo y la botella de caucano. Encontrando, por supuesto, la oposición de las autoridades eclesiásticas, quienes siempren han expresado su preferencia por el wiskhey importado.

3. Barranquilla

¿Alguien conoce un costeño abstemio? Esto parece una contradicción en sus términos. En Barranquilla se puede ir la luz o el agua, pueden haber arroyos asesinos bajando por las calles, pero lo que nunca, por ningún motivo, puede faltar, es Old Parr.

Bien sea escuchando vallenatos o bailando al ritmo del Joe, los barranquilleros tienen que tener a menos de 5 metros de distancia una botella de licor. De otra manera no se podría explicar que celebraran, con banderas y pitando en motos por las calles, hace algunos meses, un título que nunca existió de su Junior del alma: estaban borrachos.

4. Medellín

No podía faltar la representación paisa en este ranking. Aunque su aguardiente regional, el ‘Antioqueño’, no pasa de ser una versión para niños, la verdad es que en Medellín se bebe en cantidades industriales.

En Medellín, la ciudad más innovadora del mundo, se han inventado modalidades realmente sorprendentes para beber: tequila-moto (beber tequila con limón y sal, manejando una moto de alto cilindraje) y el vodka-pan (un pan de 2 mil con centro líquido de vodka), entre otras.

5. Buenaventura

No podía faltar la representación vallecaucana en este bonito ranking. El espíritu alegre y fiestero de nuestros hermanos del pacífico, los induce a convertirse en unos fanáticos del alcohol. No por nada cuentan con la variedad más grande de bebidas alcohólicas en el mundo: Viche, Arrechón, Toma Seca, Tumbacatre… entre muchos otros productos típicos etílicos con efectos tan embriagantes como afrodisíacos. (Fuente: www.elchontaduro.com)


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