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‚ÄúAqu√≠ destruyen una vida en un segundo‚ÄĚ: Nicol√°s Castro

SEMANA habl√≥ con el joven que la Fiscal√≠a acus√≥ de terrorismo por comentar en Facebook que iba a asesinar a uno de los hijos de √Ālvaro Uribe. Lanz√≥ el libro ‚ÄėEl terrorista de internet‚Äô con su versi√≥n de la historia.

SEMANA: ¬ŅUsted hoy a qu√© se dedica?

Nicolás Castro: Hasta hace poco fui profesor de Filosofía en un colegio. Pero renuncié para dedicarme a la novela.

SEMANA: ¬ŅPor qu√© escribi√≥ un libro de ficci√≥n?

N.C.: Porque me garantiza un blindaje jurídico necesario y no me hace sentir obligado a demostrar nada de lo que digo ahí.

¬ŅPero el libro est√° basado en la realidad?

N.C.: Quien investigue sabr√° que lo que cuento es cierto. Yo no estaba dispuesto a seguir escondiendo lo que pas√≥. Adem√°s, desde que me acusaron, los propios fiscales me dieron los elementos para una ficci√≥n: me se√Īalaron de cosas que parec√≠an sacadas de una pel√≠cula.

SEMANA: ¬ŅQu√© cosas?

N.C.: Se inventaron que yo era un terrorista. De hecho, de ahí viene el título del libro, de ironizar semejante acusación.

En enero de 2009 usted hizo un comentario en el grupo ‚ÄėMe comprometo a matar a Jer√≥nimo Uribe‚Äô. Hubo un esc√°ndalo y, en diciembre, lo llevaron preso. ¬ŅQu√© pas√≥ luego?

N.C.: Pas√© cuatro meses y medio en el patio R2 de la Picota, el pabell√≥n de los funcionarios p√ļblicos. All√° encontr√© a antiguos ediles, alcaldes y hasta agentes de inteligencia.

SEMANA: ¬ŅQu√© sucedi√≥ despu√©s de la c√°rcel?

N.C.: Terminé en prisión domiciliaria, donde pasé otros cuatro meses. En julio vencieron los términos y quedé en libertad. Quise retomar mi vida y mi carrera, pero la Fiscalía insistió y me citaron a juicio oral, a pesar de que los abogados de Uribe ya se habían retirado.

SEMANA: ¬ŅPero lo absolvieron?

N.C.: S√≠, en dos ocasiones. Primero, en noviembre de 2011, me retiraron el cargo de terrorismo. Y en mayo de 2012, el Tribunal de Cundinamarca demostr√≥ que no hab√≠a indicios siquiera para se√Īalarme de ‚Äúinstigaci√≥n para delinquir‚ÄĚ. En esa ocasi√≥n, un magistrado concluy√≥ que no hab√≠a pruebas para decir que un comentario en un grupo de Facebook fuera terrorismo y que lo que escrib√≠ no era para tanto revuelo.

SEMANA: ¬ŅY qu√© pas√≥ despu√©s?

N.C.: Me fui, casi en calidad de refugiado, a Buenos Aires, donde viv√≠ dos a√Īos. En 2014 regres√© a Bogot√° para hacer una maestr√≠a de Escrituras Creativas en la Universidad Nacional.

SEMANA: Si mira en retrospectiva, ¬Ņqu√© dice su caso sobre las redes sociales?

N.C.: Lo que ocurre ahí es un reflejo de nuestra sociedad. El problema no está en la herramienta, sino en la cultura.

SEMANA: ¬ŅUsted volver√≠a a hacer lo que hizo?

N.C.: Si supiera lo que iba a pasar, ni loco. Pero hay que recordar que en esa época las redes apenas cogían fuerza y yo tenía curiosidad. Yo me metía a grupos de todo tipo y actué como actué porque vivía en un país sumamente polarizado.

SEMANA: ¬ŅQu√© lecci√≥n deja su caso?

N.C.: Que uno debe cuidarse, no solo en internet. En este país pueden destruir una vida en un segundo, por una sospecha o por una cortina de humo. Lo que yo escribí surgió de un sentimiento de una generación habituada a vivir en medio de la tensión y a usar un lenguaje violento.

SEMANA: ¬ŅHoy usa las redes sociales?

N.C.: Tengo la misma cuenta de Facebook. En cierto momento la cerr√©, pero luego la reactiv√©. Tambi√©n tengo un blog. Twitter no me gusta porque evito los foros p√ļblicos.

SEMANA: ¬ŅHoy se comporta de otra manera cuando usa Facebook?

N.C.: Sigo siendo curioso y uso Facebook para informarme. Pero soy más cuidadoso con mis expresiones. Es que uno no sabe si por ahí hay alguien que quiera volver a ponerlo a uno en una situación complicada.