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Carlos Ribert, el artesano nariñense que cautivó a México

Este hombre de 44 años conquista al país azteca con sus majestuosas carrozas. 'Entre el cielo y el suelo', la carroza que le significó a Carlos Ribert Insuasty el triunfo en el desfile magno del Carnaval de Negros y Blancos en 2014, se convirtió en su pasaporte para comenzar la conquista de otros carnavales del mundo.

 

Su meta es llegar a Europa y la primera escala la hace en México, en donde acaba de alcanzar el éxito con sus gigantescas obras, llenas de colorido y sutiles figuras en los legendarios Carnavales de Guaymas.

No fue fácil para el artesano nariñense, de 44 años, quien guardó el de dolor de dejar a su familia y empacó su creatividad para avanzar hacia el país azteca, donde las directivas de los Carnavales de Guaymas lo esperaban con la expectativa de conocer al creador de fantásticas carrozas que han engalanado otros eventos como el Carnaval de Barranquilla, el Reinado Nacional de la Belleza, el Desfile de Mitos y Leyendas de Medellín, las Fiestas del Yamor en Otávalo (Ecuador) y el Carnaval de Oruro (Bolivia).

Con esas cartas de presentación, un contacto por internet y otro telefónico con el licenciado Alfonso Uribe Corona, de la Dirección de Festividades del Ayuntamiento de Guaymas, Carlos Ribert partió en noviembre pasado a ‘La Perla del Mar de Cortés’.

Su tarea era dictar un taller a 25 diseñadores y artesanos guaymenses sobre técnicas, composición, pintura y escultura, pero cautivados por el resultado de sus manos, los organizadores del Carnaval Internacional de Guaymas, decidieron confiarle la elaboración de las dos carrozas en la que desfilaron la actriz y cantante Ninel Conde, madrina del evento, y la reina del certamen, que cerró el pasado martes.

‘Los Ostioneros’, nombre de la Novena de Béisbol más emblemática de los guaimenses y los Cisnes, que guiaban una gran efigie de una máscara femenina con antifaz, símbolo del Carnaval Universal que este año tuvo como lema ‘El color de la alegría’, terminaron por descrestar a propios y visitantes de uno de los eventos más emblemáticos del país que data de 1888.

Insuasty, quien no está solo en México, pues cuenta con la compañía de otros habilidosos como Dany Alexander Rosero, de Túquerres, y Jaime García, de Ipiales, que aportan en los conceptos, dice que es toda una tarea por el país y por el departamento.

“Lo de México es un reto y la verdad que se dejó el nombre del Carnaval de Pasto en alto”, dice Insuasty.
Sin embargo, este artesano de origen campesino, sencillo y con unas manos prodigiosas, aún no define su nueva travesía.

Su curriculum hace que varios ojos lo miren. Estudió hasta grado noveno en el Colegio Pedro León Torres, de Yacuanquer, y los dos últimos años en el colegio San Felipe Neri, de Pasto, en donde impresionaba a sus profesores y compañeros con las caricaturas que les hacía.

Esto le valió su ingreso al programa de Artes Visuales de la Universidad de Nariño, donde se hizo acreedor a la matrícula de honor en algunos semestres.

Sus primeras de cambio como artesano fueron en su pueblo, donde debutó en enero de 2004 con ‘La olla infernal del Carnaval’, con el que obtuvo el primer lugar.

Fue entonces cuando pensó que estaba en condiciones de competir con los reconocidos artesanos de Pasto. Pero incluso a ellos llegó a superarlos porque en sus diez participaciones obtuvo cuatro primeros premios con las carrozas ‘El Carnaval, toda una Metamorfosis’, en 2007; ‘Solo en Nariño’, en 2011; ‘Los Genios no deben Morir’, en 2012, y ‘Entre el Cielo y El Suelo’, el año pasado.

Sus obras le han permitido, además, destacarse en certámenes como el Congo de Oro en Barranquilla, en donde en tres ocasiones obtuvo el primer puesto y el año pasado recibió el reconocimiento a la mejor carroza Real de la Historia.

Lejos de ser un hombre egoísta o prepotente, este artesano, el mayor de ocho hermanos, siempre ha sido un convencido de compartir sus conocimientos y aceptar sugerencias de quienes están en el mundo del arte y la cultura.

Fue así como hace ocho años promovió la creación del Colectivo Cultural Proartístico Ribert, con el objeto de exaltar y fortalecer todas las manifestaciones artísticas y proyectar el Carnaval de Negros y Blancos.

Luego de su exitosa participación, Carlos Ribert aún no ha definido si continúa en México o parte a otro país centroamericano donde ya hablan de su experiencia. Él tiene claro que quiere seguir recorriendo el mundo con sus enormes figuras multicolores para demostrar que sus carrozas despiertan emociones y hasta llantos de felicidad.