Aiko, la primera robot acosada sexualmente - Pasto - PastoRumba.com
logo pasto rumba
eros240.jpg
E-mail Imprimir PDF
 Somos testigos de cómo, día a día, los robots van siendo cada vez mas “humanos”. Sus sensores pueden discriminar sensaciones cada vez con mayor detalle, su Inteligencia Artificial mejora a pasos agigantados, y físicamente se parecen cada vez más al hombre. Pero ¿padecerán también de nuestros problemas?
El acoso sexual es algo serio. Miles de casos se denuncian cada mes en el mundo, y no solo las mujeres son victima de esta práctica: también hay hombres que son acosados. Pero por lo visto, los humanos no seremos las únicas víctimas de este deplorable tipo de ataque.

Está visto que no basta con legislar. Ya tenemos un código de ética que rige la relación e interacción entre humanos y robots. Para ser sinceros, no hemos leído completamente dicho código, pero seguramente en alguna parte debe decir algo así como “no tocaras las partes privadas de tu robot” o algo parecido.

Sin embargo, y tal como se puede ver en el video, la pobre robot Aiko ha sido ultrajada. Y lo peor del caso es que alguien se tomo el trabajo de filmar tan deshonroso hecho, a plena luz del día. Un caso digno de aparecer en la primera plana de cualquier diario. Aiko necesita de una silla de ruedas para desplazarse, pero se ve que tiene sus brazos en forma. Si me creen, basta con ver el cachetazo que le pega a quien ha osado tocarle los pechos.

En realidad, más allá de toda broma, el hecho es que Aiko es un robot humanoide construido por el canadiense Trung Le. Está especializado en relacionarse con los humanos, dispone de una voz robótica clara, y puede conversar con sus interlocutores con un realismo fuera de lo común. Posee sensores en todo su cuerpo, capaces de detectar la presión con la que se lo toca, y reaccionar a esos estímulos. Se trata de un “fembot” o “robot femenino”, y como tal, ha sido dotado de un par de pechos (con todo y sensores), aunque por lo que se ve, no está dispuesta a dejar que cualquiera los toque.