El sexo puede matar - Pasto - PastoRumba.com
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ImageEl sexo es una de las experiencias más placenteras del mundo. Pero también una de las más peligrosas. Sin ánimo de ser aguafiestas, es bueno recordárselo de vez en cuando al personal para que tenga en cuenta que Eros y Thanatos, amor y muerte, siempre han ido de la mano. No en vano, en francés, la expresión “la petite mort” (“la pequeña muerte”) se utiliza para referirse al orgasmo femenino y sus consecuencias.

En muchas especies animales, como la mantis religiosa, la viuda negra o la araña de lomo rojo, matan a su pareja al consumarse la cópula. E incluso en la especie humana, el polvo del siglo acaba a veces como el rosario de la aurora. No hay más que ver las páginas de sucesos o películas como Atracción fatal o Matador.

Punto y aparte merecen las dolencias provocadas por el intercambio de fluídos, para las que hay una palabra muy bonita: “venéreas”, término que procede de “Venus”, diosa romana del amor, la fertilidad y la belleza. Sin embargo, en plena ola de corrección política clínica, alguien decidió que la palabra era malsonante y ofensiva y la cambió por el aséptico “Enfermedades de Transmisión Sexual” (ETS para los amigos) y, después, por Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que es el término más usado hoy en día.

Pero, en fin, que nos entendemos: vamos a hablar de algunas de las cosas que se pueden pillar follando. No están todas las que son (haría falta un auténtico vademécum para analizar los 30 tipos de venéreas que existen), pero sí son todas las que  están. En nuestra selección, hemos escogido las menos conocidas. Todo el mundo sabe que lo que es el SIDA (por la ola de sobreinformación al respecto), pero pocos conocen las causas y efectos de, por ejemplo, la candidiasis. ¿Y eso qué es? Ahora mismo lo veremos: ella encabezan nuestra venérea lista.

Candidiasis: es un tipo de hongo del género Candida que se incuba en una semana más o menos y se instala en las zonas más húmedas y calientes de la anatomía humana (glande, vagina, boca, axilas…). No sólo se contagia por contacto sexual, sino también por intercambio de ropa y otros objetos personales. El consumo de antibióticos y anticonceptivos aumenta el riesgo de padecerlos. Y el uso tópico de yogur y ciertas cremas ayuda a erradicarlos.

Chancroide: infección genital que se manifiesta en forma de úlcera sucia, fea, grisácea y dolorosa. En los hombres aparece una sola úlcera, mientras que en las mujeres pueden darse hasta cuatro o cinco, aunque ligeramente menos dolorosas. Se trata con antibióticos y su erradicación no es demasiado complicada.

Condilomas: los condilomas acuminados o verrugas venéreas son provocados por algunos tipos de virus de papiloma humano. Se transmiten por contacto sexual y suelen aparecer tres meses después de la cópula con el enfermo. En las mujeres, los papilomas aparecen en labios vulvares, vagina, cuello uterino o en los alrededores del ano. En el hombre se materializan en el pene y el escroto y en la zona anal si tienen relaciones homosexuales. Las verrugas son imprevisibles, pueden desaparecer espontáneamente, reproducirse o permanecer estáticas. Existen cremitas varias para eliminarlas, así como tratamientos con criocirugía o electrocirugía.

Criptosporidiosis: enfermedad causada por el parásito Cryptosporidium parvum, que vive en algunos alimentos (como las deliciosas pero puñeteras ostras) o en aguas contaminadas. Se contagia a través del sexo anal y oral, y sus síntomas (náuseas, vómitos, diarreas) no suelen durar más de una semana, si la persona afectada posee buenas defensas.

Gonorrea: una de las enfermedades venéreas más comunes y engorrosas, que se transmite por una bacteria que pasa de un cuerpo a otro durante la penetración vagina, anal o bucal (no sólo por el semen, como se creía antes). Cuando la infección se produce a través del sexo oral se conoce como Faringitis gonocócida. En el hombre, los síntomas son una secreción peneal amarillenta y purulenta, dolor al orinar o inflamación testicular. En la mujer, produce molestias urinarias, fiebre y excreciones vaginales de distinto tipo. Al género masculino puede provocarle prostatitis o uretitris, mientras que en la mujer puede degenerar en vaginitis, endometritis, salpingitis y otras infecciones graves. El tratamiento de esta venérea no es sencillo, ya que algunas especies de gonorrea son resistentes a los antibióticos y deben ser tratadas con otras sustancias. Es una enfermedad que, en los casos menos afortunados, puede dejar secuelas irreversibles en el organismo.

Molusco contagioso: trastorno cutáneo que, en adultos, se transmite mayormente por vía sexual y se manifiesta por la aparición de unas molestas y picajosas “pupitas” redondeadas en la zona anogenital, aunque también se reproduce en otras zonas, como cuello, pecho, párpados o extremidades. Normalmente, unas defensas sanas pueden acabar con la infección, pero como erradicarlas por completo puede ser cosa de meses o, tal vez, años, muchos enfermos se tratan con crioterapia o electrocoagulación por miedo a hipotéticas consecuencias clínicas y sociales.

Pediculosis púbica: afección cutánea producida por la infestación del pubis con insectos anopluros ectoparásitos conocidos científicamente como Phthirus pubis y popularmente como “ladillas”. La ladilla chupa la sangre de la víctima, provocando molestos picores, pruritos e infecciones. Al contrario de lo que se suele creer, la ladilla no sólo se contrae por relaciones sexuales, aunque estas hacen que el riesgo sea más alto, sino también por uso de ropas o mantas ajenas o por frotamientos de piel. Cada año hay un millón de casos de personas infestadas de ladillas, que pueden saltar del pubis a otras zonas velludas como las axilas o la cabeza. Se elimina aplicando cremas y champúes especiales en la zona afectada.

Sífilis: una de las enfermedades venéreas clásicas, que hoy ha pasado a un segundo plano porque, gracias al tratamiento con antibióticos, ya no es tan letal como antaño. Sin embargo, en el pasado causó estragos, provocando demencias, parálisis, cegueras o muertes a diestro y siniestro. El síntoma principal es una ampolla ulcerosa circular u ovalada llamada chancro, que en los varones aparece en el pene. El gran problema es que las mujeres tienen el chancro en el cuello del útero y no se enteran de que padecen sífilis hasta que está ya bastante avanzada y aparecen cefaleas, fiebre y “clavos sifilíticos” en diversas zonas del cuerpo. La forma más eficaz de prevenir la sífilis es utilizar preservativos durante el acto sexual.

Tricomoniasis: enfermedad venérea que infecta los aparatos reproductores de ambos sexos, aunque los síntomas apenas afectan al hombre (pocos son los que sienten una ligera quemazón o picor tras orinar o eyacular) pero sí  a la mujer, que secretan un flujo vaginal espumoso, oloroso y de color verdoso o amarillento, con frecuentes picores e irritaciones que comienzan una semana después de producirse el contagio. Entre otras faenas, la enfermedad hace que la transmisión del SIDA sea mucho más fácil. El contagio es puramente genital, es decir, por contacto pene-vagina o vulva-vulva, por lo que es habitual también en el mundo sáfico. La tricomoniasis afecta a más de siete millones y medio de personas cada año y su solución pasa por medicarse con metronidazol,  en el caso de las mujeres. Para los hombres no suele ser necesario tratamiento, salvo que su pareja esté infectada. 

Virus del papiloma humano: aunque mucho menos popular que el SIDA, esta venérea afecta a millones de personas en todo el mundo y sus consecuencias pueden ser, también, catastróficas. El VPH no es un solo virus, sino, más bien, un conjunto de más de 100 tipos diferentes de virus, que tienen una cosa en común: se transmiten de piel a piel; sólo 40 de ellos se contagian, además, por penetración sexual (y, sobre todo, homosexual), infectando la zona anogenital. ¿Resultado? Verrugas genitales, condilomas y, lo que es peor, lesiones precancerosas que pueden derivar en cáncer peneal, vulvar, anal o cervical. La enfermedad aún mata a muchas personas al año, pese a que existe una vacuna, llamada Gardasil, que bloquea esta infección. Las verrugas se pueden aliviar con vinagre, aceite y ajo. Ensalada de papiloma, se podría llamar.

Nota final: Todas estas enfermedades serán más leves cuanto antes se detecten. Al percibir los síntomas, el afectado debe detener inmediatamente sus relaciones sexuales y acudir al médico ipso facto. La prevención pasa por la práctica de un sexo seguro y por una buene higiene de la piel en general y la zona genital en particular.