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Especial sexo: 'Un día de trabajo en el porno'

Un par de actores, una actriz, una estilista, un director, un cámara y una cama. Eso nos encontramos al llegar al rodaje, improvisado en la habitación de un hotel barcelonés. Los tiempos en que equipos de 20 personas trabajaban durante días en mansiones de lujo han pasado.

Hoy, el porno es rápido, barato y real como la vida misma. Pero producir cine erótico “como Dios manda” no es tan fácil como consumirlo. Esa es la primera lección.

GRABAR UNA ESCENA ERÓTICA SÓLO CUESTA 1.000 EUROS
Antes, una gran productora se gastaba 40.000 euros en un día de rodaje. Ahora, cada escena se graba en una horita y cuesta unos 1.000 euros. Los beneficios también han menguado, aunque el porno español todavía cosecha 400 millones de euros anuales.

En España se ruedan al año 20 largometrajes y unas 450 producciones para internet. 150 intérpretes y 50 directores trabajan en el sector. Y existen 15 productoras de vídeos para adultos, repartidas entre las ciudades de Madrid, Barcelona y Valencia.

LOS ACTORES PORNO GANAN UN 30% MENOS QUE LAS ACTRICES
No hay que ser Adonis para presentarse a un casting. En el porno también hay actores gordos y poco agraciados. Pero si eres un titán superdotado o una rubia con una buena delantera, lo tienes más fácil. Y si derrochas carisma y falta de escrúpulos, no digamos. La actriz Hanna Milton advierte que “por muy buena que esté una chica, si no hace lésbicos ni dobles penetraciones, poco va a trabajar”. Si eres mujer, ganas 200 euros por el casting; si eres hombre, pagas 75. Sólo cobrarás si te conviertes en un buen profesional. Y con suerte.

APRETAR LA BASE DEL GLANDE DURANTE 15 SEGUNDOS RETRASA LA EYACULACIÓN
“Levanta más esa pierna. Baja la cabeza. Agarra esa teta”. No es fácil seguir las indicaciones del director. Sobre todo cuando dice “aguanta, no te corras todavía”. Un actor porno es una mezcla de contorsionista, libertino y conejito de Duracell. Los trucos para retrasar la eyaculación son infinitos: inspirar profundamente, pensar en cosas feas, pellizcarse... A veces, ninguno funciona. Entonces, me explica un actor, “muchos se aplican cremas anestésicas para perder sensibilidad en el pene y durar más”.

Sasha Grey, el cerebro del sexo

LAS ENTREPIERNAS TAMBIÉN SE MAQUILLAN
Solo en el subgénero hairy se toleran los felpudos. En el porno mainstream, se exige depilación integral y, como mucho, se admite un bigotillo o una crestita. No solo es cuestión de moda o higiene, es que así los penes parecen más grandes y las vaginas más pequeñas. Y los primeros planos, lucen más. También es fundamental el maquillaje. La estilista Melissa Murphy, sostiene que “no hay mucha diferencia entre retocar a una novia y a una actriz porno, ambos trabajos consisten en hacer hermosa a una mujer”.

'EN EL PORNO SE EXIGE DEPILACIÓN INTEGRAL. ASÍ LOS PENES PARECEN MÁS GRANDES Y LAS VAGINAS MÁS PEQUEÑAS'

LAS ACTRICES SON MÁS PEQUEÑAS EN LA REALIDAD QUE EN LA PANTALLA
Es uno de los secretos a voces del porno: seleccionar chicas bajitas y menudas para que los hombres y, sobre todo, sus partes pudendas, aumenten a ojos del espectador. Por lo demás, el de actriz porno es un trabajo como otro cualquiera. La actriz Anna Polina confiesa que “a veces se pasa muy bien, pero si el día es largo y ha habido muchas escenas, el placer se convierte en aburrimiento”. Ahí radica el oficio de actriz: en engañar al espectador para que piense que ese bostezo es un multiorgasmo.

EL 95% DE LOS ACTORES USAN VIAGRA PARA MANTENER LA ERECCIÓN
En los rodajes de la Edad Dorada del porno había una “mamporrera”, cuya función era endurecer los penes de los actores. Ahora, la responsabilidad es de los propios intérpretes. Algunos recurren a bombas de vacío, pero la mayoría tira de pastillas vasodilatadoras. Como dice el veterano Rocco Siffredi, “la nueva generación abusa de la Viagra para mantener la potencia”. Nacho Vidal, otro de la vieja escuela, añade que “los actores con erecciones naturales somos una especie en extinción y no pasamos del 5%”.


ANTES DE NADA TE VAN A PEDIR UN TEST DEL SIDA
En el porno también hay burocracia. Firmas un consentimiento escrito y declaras ante la cámara (periódico y DNI en mano) que eres mayor de edad y cedes todos tus derechos de imagen a la productora de marras. También se exige un test de sida (y, muchas veces, de otras enfermedades venéreas), realizado al menos un mes antes del rodaje. Por ahora, el cine X es inasequible al sexo seguro. Como dice el magnate Larry Flynt: “La gente no quiere ver una película en la que los actores lleven condones”.

SI HAY MÁS DÍAS DE ABSTINENCIA, HABRÁ MÁS SEMEN
Desde que Berth Milton sentó las bases del porno moderno, la eyaculación facial es la apoteosis lúbrica. Los actores pasan hasta 10 días sin sexo y consumen productos como Maximum Pills o Cum Plus para aumentar sus descargas seminales. El director escoge un ángulo y fija la cámara, manteniendo el pene y la chica bien encuadrados. El actor afina la puntería: el semen debe caer sobre la cara y los pechos de la actriz. Y ella jugará con el preciado liquidillo hasta que el director grite: “¡Corten!”. (Fuente: www.rollingstone.es)

Descubre más fotos de la sesión en nuestro Especial Sexo, en el número 166 de ROLLING STONE (agosto 2013). Un repaso desprejuiciado y atrevido a la nueva cultura erótica en el siglo XXI.