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MITOS MASTURBACION

Aqui nos cansamos de las prehistóricas creencias sobre la masturbación, por eso nos tomamos el tiempo para desmentir los mitos sobre este tema. Aquí, la verdad sobre el sexo independiente.

Mito 1:

La masturbación genera ceguera Nunca se entenderá de dónde salió esa idea de que la masturbación provoca la pérdida de la vista. Pero sifuera cierto, es posible que el Ensayo sobre la ceguera de José Saramago dejará de ser una fi cción y casi la totalidad de la población mundial no vería ni por la familia. Aunque alguna vez se asoció que la pérdida de semen estaba relacionada con la disminución de la vitamina A en el cuerpo, la cual es ideal para ayudar a mejorar la visión, la teoría está más que revaluada y, como dicen en la calle, "el caldo no tiene nada que ver con las tajadas". Así que la relación entre ceguera y masturbación tiene el mismo sustento que la creencia de que una fotografía roba el alma.

Mito 2:


Sobre los vellos y las artes manuales Dicen que una mano peluda delata a quienes aplican en demasía el sexo independiente, por lo que ya tendríamos una teoría sobre por qué el hombre lobo aúlla en las noches frías y, por qué no, en la calientes también. Pero el peludo monstruo es tan mítico como la creencia de que las vellosidades saldrán cual vergeles en las palmas de las manos si se abusa del amor propio. La leyenda se enraíza varios siglos atrás y fue en el siglo XVIII que los inventos macabros surgieron, pues se creía que esta actividad era tan pecaminosa y dañina, que a quienes eran descubiertos practicándola se les amarraban las manos, se les ponían guantes de superfi cies ásperas o dispositivos parecidos a los cinturones de castidad para evitarla, incluso se les podía torturar y hasta mutilar sus órganos sexuales. Pero aunque los tiempos han cambiado (afortunadamente) y no existen reportes serios sobre manos peludas, aún algunos creen en el viejo mito, que de ser cierta, seguro más de una empresa habría lanzado su producto depilador para esos molestos vellos.

Mito 3:


Es exclusiva de los hombres Mentira. Invento. Fábula. La masturbación es absolutamente democrática no distingue raza, credo y mucho menos sexo. De hecho, en el informe Kinsey, en 1953, arrojó como resultado que el 92 por ciento de los hombres y el 63 de las mujeres admitieron masturbarse. Y eso fue a mitad del siglo XX, en una sociedad más pacata en donde era difícil admitir tales intimidades; por eso ahora, en pleno siglo XXI, los estudios demuestran que nueve de cada diez mujeres se masturban, por lo que queda claro que ambos sexos recurren a esta práctica en forma casi igual.

Mito 4:

La masturbación produce impotencia y otros problemas Mucha gente cree que masturbarse puede generar que se pierda la agilidad mental, hay otros que hasta creen que puede causar impotencia o hasta descalcifi cación, pero como en los anteriores mitos, la creencia es errónea. El único momento en el que la masturbación puede convertirse en un problema es sí lo saca de sus actividades diarias, como el trabajo, o si crea una dependencia enfermiza. Según recientes estudios médicos, tener sexo o masturbarse con cierta frecuencia a la semana puede evitar el riesgo de padecer de cáncer de próstata; es más, eyacular a diario, según un estudio realizado en Australia, también mejora la calidad del esperma. Sin embargo, este tipo de estudios no obliga a que deba seguir las indicaciones al pie de la letra, cada individuo tiene necesidades distintas y vive situaciones diferentes. Claro, tampoco se preocupe si cree que hacerlo seguido produce acné, porque como ya lo supondrá, este es otro mito.

Mito 5:

Es solo para personas jóvenes o sin pareja El llamado "vicio solitario", es seguramente una de las creencias más extendidas, pues muchos creen que masturbarse es solo para personas sin pareja o para adolescentes. Pues hay noticias: aquí no hay ni horario ni fecha en el calendario. Según cientos de investigaciones en todo el mundo, el veredicto unánime es que el onanismo no solo se presenta en personas de todo tipo y edades, sino que es frecuente. Desde solteros a casados, de los que tienen relaciones frecuentemente a los que no, de adolescentes a ancianos, todos acuden a ella. Por eso, cuando le digan que la masturbación no es normal, que es para enfermos, solitarios o impotentes, sepa que le están hablando, con toda literalidad, pura paja. (fuente revista carrusel www.eltiempo.com)