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‚ÄėLa gigante del cibersexo‚Äô se despide del porno

Anita Toro, la gigante del cibersexo, famosa en el mundo del porno por tener un kilo de silicona en los senos y con tan solo 21 a√Īos, ha decidido retirarse de los medios despu√©s de tres a√Īos de reinado. Cerr√≥ su website debido a que sus fans no estaban accediendo a los servicios que all√≠ se ofrec√≠an. De alguna forma estaban siendo estafados sin que ella pudiera hacer nada al respecto. Esta es la excusa que justifica su retiro.

De inmediato, Anita crey√≥ que sus 110,868 seguidores dejar√≠an de seguirla en Twitter, pero este no ha sido el caso. Anita Toro ha logrado que el inter√©s de la gente vaya m√°s all√° de lo que a simple vista ofrece de s√≠ misma. No cree que vaya a extra√Īar sus d√≠as de exhibici√≥n en internet, puesto que solo viajaba a Cali un fin de semana, de vez en cuando, a grabar. Tampoco lo hac√≠a por obtener atenci√≥n, su vida no va a cambiar. Quienes la seguimos en Twitter hemos notado que desde hace unos meses twittea menos, y sus trinos son cada vez menos expl√≠citos y agresivos. Algo est√° pasando con Anita, empieza a convertirse en una mujer con intereses diferentes.

De momento quiere dedicarse por completo a su carrera, a la que tiene muy descuidada. Estudia Comunicaci√≥n y Lenguas Audiovisuales en la Universidad de Medell√≠n, donde cursa su segundo semestre. Hoy √©sta es su √ļnica meta, aunque sue√Īa con una familia, hijos y sus perros. Actualmente, su marido y ella est√°n haciendo los tr√°mites para sacarle a Anita la residencia norteamericana, y a veces coquetean con la idea de irse a vivir a Estados Unidos.

Para su cumplea√Īos, Anita organiz√≥ una fiesta con una tem√°tica inspirada en el √°lbum Circus de Britney Spears, a quien considera una guerrera, y es su artista favorita, a√ļn m√°s que Madonna. Cuando le pregunto si ella misma no es tambi√©n una guerrera, se queda callada y me dice que la he corchado. Anita Toro no sabe que es una guerrera, o quiz√° su pasado es tan doloroso que lo ha borrado de su mente, y ha olvidado que toda su historia es prueba de que es una guerrera como pocas. Cree que todos lo somos, de alg√ļn modo. La verdad es que entre muchos, la guerrera es ella.

Anita Toro lleg√≥ al mundo a un hogar triste, en Bello, Antioquia. En una entrevista realizada por la revista Don Juan en junio de 2011, le cont√≥ a Mauricio Silva parte de su pasado. Su pap√° era adicto al bazuco y su mam√° una esquizofr√©nica que debi√≥ ser internada cuando ella ten√≠a solo dos a√Īos. Tiempo despu√©s, cuando perdi√≥ primero de primaria, su pap√° la entreg√≥ a un hogar infantil de donde Anita comenz√≥ a escaparse a los once a√Īos hasta que la echaron definitivamente, y su padre la mand√≥ a ocuparse de s√≠ misma. A sus catorce a√Īos, con tanta libertad y sin l√≠mite alguno, no fue dif√≠cil que cayera en las manos de un hombre que se aprovech√≥ de ella, la drog√≥ y la viol√≥. Despu√©s se fue con una de sus primas para Cartagena, y all√≠ estuvieron acompa√Īando a dos italianos que les pagaron dos millones de pesos, a cada una, m√°s hotel y comida. Cuando los hombres se fueron, ambas mujeres terminaron trabajando en un burdel, hasta que un d√≠a lleg√≥ el CTI y sac√≥ a Anita de debajo de una cama para hacerle ex√°menes y determinar si era virgen o hab√≠a contra√≠do alguna enfermedad sexual. Vivi√≥ dos semanas en un centro de abuso infantil, y cuando sali√≥, volvi√≥ a trabajar pero esta vez exclusivamente a domicilio, entre Medell√≠n, Bogot√° y Cartagena, gan√°ndose entre 800 mil y dos millones de pesos.

El dinero que se ganaba no era suficiente, Anita so√Īaba con enamorarse y tener un marido que la sacara del mundo en el que viv√≠a desde hac√≠a tanto tiempo. As√≠ conoci√≥ a un joven norteamericano que le present√≥ a su pap√°, Alan Menkes, un cardi√≥logo californiano muy exitoso de 63 a√Īos. Fue amor a primera vista y, a los 17 a√Īos, la joven se convirti√≥ en Anita Menkes. Junto a este hombre, que la apoya en todas sus decisiones y muere por ella, a Anita le cambi√≥ la vida para siempre.

Cuando ten√≠a 18 a√Īos, una amiga le pidi√≥ que la dejara filmar unas escenas sexuales en su apartamento. Ella acept√≥ y adem√°s se anim√≥ a participar. El video se volvi√≥ muy popular en pocas semanas, y a Anita le dieron ganas de agrandarse los senos, as√≠ que se hizo una cirug√≠a ‚Äďpagada por su marido- que termin√≥ llamando la atenci√≥n de otro director. Muy pronto Anita tendr√≠a su propio website y un peque√Īo imperio del ‚Äėporno vainilla‚Äô.

Se declara feliz, porque su vida es muy tranquila y para ella la tranquilidad es felicidad. Sus mascotas le dan felicidad, dice que la entristece la injusticia y la pone brava un trancón.

Despu√©s de que la hubieran obligado a rezar el Rosario durante toda su ni√Īez, hoy en d√≠a no cree en Dios. Cuando tuvo la oportunidad de ir a Jerusal√©n a conocer ‚ÄúLa tierra santa‚ÄĚ, en un viaje de tantos que ha hecho alrededor del mundo con su marido, se llev√≥ una gran decepci√≥n con la ‚Äúgran mafia, la m√°s grande del mundo‚ÄĚ, como ella la llama. Anita se refiere al hecho de que para ir a conocer el lugar donde resucit√≥ Jesucristo hay que pagar, y hay que pagar mucho. Es un gran negocio, y fue lo que ella necesit√≥ para perder la fe.

No considera que le haya cambiado la vida desde que se volvió famosa, su vida sigue siendo la misma. La gente no la reconoce en un centro comercial, pero quizá sí en una discoteca. Por ahora no le interesa hacer un reality de su vida, después quién sabe.

As√≠ como cuando despu√©s de probar marihuana alguien comienza a consumir drogas m√°s pesadas, y despu√©s no se vuelve a sentir nada con la marihuana, me pregunto si teniendo tantas experiencias en la industria del porno, a√ļn puede disfrutar de una relaci√≥n sexual sencilla. Anita considera que nada de lo que ha hecho es hardcore, por lo que no tiene ese problema.

No se arrepiente de nada, y no sabe c√≥mo reaccionar√≠a si en un futuro una hija suya le dice que quiere seguir sus pasos. Pero s√≠ tiene un consejo para las jovencitas que quieren hacer porno en internet: ‚ÄúLo m√°s importante no es con qui√©n trabajen o cu√°nto ganen, lo m√°s importante es querer hacerlo y poder hacerlo. Lean bien todo lo que firmen. Y no se crean el cuento de que no las van a ver porque en internet todo est√° al alcance de un click‚ÄĚ.

Nada queda de la ni√Īa hu√©rfana del hogar infantil, Anita Toro tiene las riendas de su vida y hace con ella exactamente lo que quiere hacer. La vamos a extra√Īar. (Fuente: www.kienyke.com)