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Al momento de irnos a la cama con un hombre, todo parece mágico, pero muchas veces cometemos errores fatales, que luego de un tiempo hacen que esa persona que tanto nos gusta se aleje de nosotras, o pierdan totalmente el interés.

Nunca debes suponer que él por el solo hecho de ser hombre sabe absolutamente todo, cada relación es única y cuenta con sus propios condimentos, por lo tanto en las primeras veces, si hace algo que no te parece, lo mejor es guiarlo, para que ambos aprendan a darse placer mutuamente. Nadie tiene porque saber los gustos y preferencias del otro.

No te pongas a la defensiva y salgas corriendo a la primera propuesta que haga y no sea de tu agrado, es normal que uno busque enriquecer la sexualidad, no solo para mejorar el placer propio, sino para brindar placer, por lo tanto no reaccionemos de mala manera, el aburrimiento y las rutinas terminan por agotar la llama de la pasión.  Hay que estar abiertas a nuevas experiencias.

No critiques su forma de hacerlo, ten presente que si el llega primero al orgasmo, no tiene porque terminar todo ahí, se puede seguir jugando y realizando estímulos sexuales, hasta que una alcance el placer máximo. No finjas tus orgasmos, tarde o temprano el lo notará, siempre hay que mantener la comunicación en la pareja, para sobrellevar éste tipo de situaciones.