Sexo entre tres - Pasto - PastoRumba.com
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ImageLos juguetes sexuales ayudan a alcanzar esa satisfacción tan necesaria para el ser humano. Aunque, a lo largo de los años, tanto hombres como mujeres han afirmado que no hay nada mejor que otra persona para compartir sexualmente. Lo cierto es que tampoco es imprescindible para poder sentirse satisfecho en esos planos. Es de conocimiento de muchos que tanto la masturbación como los juguetes sexuales ayudan a alcanzar esa satisfacción tan necesaria para el ser humano.
De igual forma, las parejas han descubierto en estas opciones alternas una manera efectiva para romper con la monotonía. Tanto hombres como mujeres han encontrando diferentes maneras y juguetes para satisfacerse. En el caso de la mujer, ésta ha descubierto otras alternativas como los vibradores o consoladores (que tienen forma de pene, pero no vibran), que pueden brindarles una sensación agradable e, incluso, llevarlas a un estado orgásmico. Sin embargo, y por alguna razón, la idea de que la mujer opte por esa alternativa no es muy aceptada, todavía, entre los hombres.

La idea ha ido evolucionando

Para el doctor en psicología José Pando, quien, además, está certificado en sexología y cuenta con casi 30 años de experiencia en ese campo, “desde hace unos años la actitud hacia la utilización de juguetes sexuales en la relación heterosexual típica empieza a ser más bienvenida tanto por la mujer como por el hombre. O sea, ya no hay tanto tabú. Según la publicación Medscape, más del 60 por ciento de las parejas utilizan algún tipo de juguete sexual”.

No cabe duda de que a partir de los años 60, la liberación sexual que se ha dado ha cambiado por completo la manera en que se ve la sexualidad. “Por lo menos, hasta el año 50, se tenía la noción de que las mujeres y los niños eran inocentes y que los perversos y eróticos eran los hombres. La sexualidad de la mujer era para tener hijos y formar una familia, pero luego se ‘descubre’ que la mujer tiene una sexualidad propia. Eso lo sabíamos, pero, una cosa es saberlo y otra es demostrarlo. Con los años 60 y la ideología del amor libre, se rompe el mito y se comprueba que la mujer también provoca, también tiene ganas y deseos, y se autoestimula. La mujer deja de ser un objeto de la sexualidad del hombre y se convierte en sujeto de su propia sexualidad”, comentó Pando.

Según el galeno, esta apertura de la sociedad hacia descubrir la sexualidad de la mujer ha ido evolucionando, aun cuando países tradicionales han tratado de impedirlo. “Ha habido mucha resistencia para que el hombre reconozca la sexualidad de la mujer y para que ésta se atreva a experimentar y buscar maneras y formas en que pueda encontrar la sexualidad, y no ser dependiente de lo que el hombre le pueda dar. En la medida en que se ha legitimizado, y según encuestas que se han realizado, hoy por hoy, un 70 por ciento de las mujeres acepta que se masturba o se ha masturbado”, señaló el doctor.

El hombre no queda fuera

Según señaló Pando, no se trata de que erotizar con el hombre no sea la mejor manera de una mujer compartir su sexualidad, “pues no hay nada mejor que compartir con una persona que sepa cómo y qué botones tocar al momento del acto sexual. Pero si eso no existe, lo mejor para una mujer es un dildo”.

De hecho, una gran cantidad de mujeres utiliza algún tipo de juguete sexual. Según la misma publicación Medscape, un 60 por ciento de ellas lo hace. “Existe la noción errónea de que todo hombre sabe cómo tocar a una mujer y de que lo mejor que tiene una mujer es el pene de un hombre para ella disfrutar. Hay mujeres que gozan más con el sexo oral que con el penetrativo, al igual que hay otras que se demoran en tener su orgasmo mucho más que el hombre.

O sea, muchas veces, no están sincronizados y no siempre que él tiene su orgasmo ella lo va a tener. Sólo el 30 por ciento de las mujeres alcanza su orgasmo con la penetración del hombre y un 16 por ciento lo hace más de una vez por episodio. Por eso, es muy saludable que las mujeres que quieran o necesiten buscar una estimulación mayor utilicen un dildo o algún juguete que complete su deseo sexual”, arguyó Pando.

Complemento en la pareja

Según explicó el sexólogo, “hablar de datos de uso de juguetes sexuales en Puerto Rico es impreciso porque no hay ningún estudio científico al respecto”, pero, se entiende que cada vez son más las parejas que utilizan el dildo en el acto sexual. “Inicialmente, a los hombres les cuesta mucho, pues piensan que su pene debe ser todo lo que la mujer necesita para gozar del acto. Entonces, pensar que su pareja les hable de un dildo puede herirles el ego. Pero, lo cierto es que un consolador o un vibrador causan una sensación muy distinta a la de un pene”.

Sin embargo, “de la misma forma en que un hombre casado a veces se masturba -más del 90 por ciento lo hace- las mujeres se masturban también. Por lo tanto, es mejor que utilicen un dildo porque es lo más parecido al genital masculino. No es que se sustituya al hombre sino que, cuando sea necesario, se utilice para complementar la satisfacción de la mujer. Yo entiendo que si la pareja es muy tradicional, esto será como un insulto, pero son alternativas que pueden expandir los horizontes del acto sexual en una pareja. Es una cuestión de cooperar y disfrutar en el proceso, que la mujer contribuya a su propia gratificación”, concluyó Pando.