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Sexo para gozar: Cambiar la rutina de la vida sexual es refrescante

La rutina sexual es uno de los enemigos del pleno disfrute amoroso. Por muy buena que sea la gimnasia del Kamasutra particular, si no hay variaciones, aburre.

El ser humano tiende, como todos los animales, a repetir aquello que le produce satisfacción o placer. Existe, sin embargo, una diferencia entre la fauna, comúnmente llamada irracional, y las personas, la inquietud intelectual y la curiosidad eterna por lo nuevo y lo no experimentado.

Por supuesto, la sexualidad no queda aislada de esta influencia. Mientras los leones pueden seguir durante generaciones con su majestuoso despliegue de cópula fiera y rápida, la leona sometida y el león, melena al viento, inmovilizándola con un mordisco de macho en la nuca, los humanos copian esta metodología, y la mezclan con la del resto del reino animal, en un intento agotador por probarlo todo.

El cambio de año es un excelente momento para replantearse si la vida sexual que se lleva es satisfactoria o demasiado rutinaria. Quizá es la hora de hacer unos pequeños cambios para salpimentar la cama.

Prácticas sexuales comunes

Lo usual en el comportamiento de seducción humano es el acercamiento al otro con señales no verbales muy claras con respecto a la intención de un encuentro sexual. Charlas a media voz con un registro dos tonos más bajo que lo usual, contacto físico creciente y casual, gestos soterradamente provocativos como levantarse el pelo y dejar la nuca al descubierto, o lamerse los labios repetidamente.

Una vez superada la etapa del flirteo, y ya los protagonistas, cara a cara en la intimidad, llega la arrasadora pasión. Es aquí donde todo puede cambiar.

Si el repertorio es siempre, besos, caricias, posición del misionero (o cualquier otra), quizá otra variante, y gran final, la costumbre, aunque satisfactoria, llevará a cualquier mente despierta a buscar otras cosas.

Variaciones sexuales para probar

  • Se puede empezar por cambiar el escenario. El entorno donde llevar a cabo las fantasías. Hay países donde se encuentran con facilidad lugares específicos para pasar unas horas de placer con la pareja, o toda una noche si se desea. Son hoteles por horas ambientados para la ocasión. Según el precio, se pueden encontrar habitaciones comunes pero con luces especiales, duchas eróticas o algún otro detalle, o habitaciones cinco estrellas con todos los lujos y fantasías imaginables para vivir una experiencia alucinante. Si esto no es posible, se puede recurrir a un hotel bonito en un enclave especial, un spa, o cualquier otro lugar que despierte los sentidos.
  • Posturas sexuales. Hay una infinita cantidad de posiciones, posturas y juegos para innovar el closet de la sexualidad. Misionero, perrito, carretilla, sesenta y nueve, de costado, de pie, sentados, en la ducha, en cualquier otro lugar de la casa, sobre la mesa, en la escalera, en la bañera, en la terraza. Existen guías sexuales para investigar juntos y llevar a la práctica, o se puede sorprender a la pareja.
  • Juegos sexuales. Quizá las posturas ya hayan sido probadas, quizá hay dos o tres que satisfacen pero, aún así, se necesita un poco de picante en la relación. A jugar entonces. Juegos con hielo, masajes con aceites aromáticos, disfraces sugerentes, juguetes eróticos, ojos vendados, bondage, sexo oral, sexo anal, literatura y films pornográficos. Si ambos miembros de la pareja aceptan el juego, nada está excluido de la cama.

Sexualidad diferente

El apartado de las fantasías, fetiches y tendencias es relevante. Hay tabúes, usos y costumbres que mantienen al individuo alejado de su naturaleza sexual e impiden que disfrute plenamente. Asumir la condición y gusto sexual personal es una excelentísima manera de empezar el año.

Homosexualidad, fetiches determinados, sadomasoquismo, transformismo y otras variantes no son vergonzantes ni tienen que estar ocultas. La intimidad sexual de cada individuo empieza y termina en su vida privada, y nadie es factible de ser juez en este campo.