Sexo por vanidad - Pasto - PastoRumba.com
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 (Agencia NOVA) En ocasiones se hace un uso neurótico del sexo. La conquista sexual se transforma en una “caza y captura” y cuenta como un trofeo. En ese tipo de situaciones no es tan importante el placer, sino lo que representa. Lo mismo puede ocurrir con la comida o la bebida.

A veces se intentan satisfacer necesidades neuróticas atracándose de comer o bebiendo en exceso con resultados nefastos. Muchas veces, detrás de esta falta de moderación en la ingesta, lo que se busca es compensar carencias afectivas.

 

El sexo puede representar poder y un alto estatus, puede provocar envidia y ser utilizado como moneda de cambio. Por eso, a veces, su placer poco tiene que ver con las sensaciones físicas, emocionales o afectivas.

 

Una persona con una vida sexual aparentemente plena es acreedora de prestigio y un estatus importante. El simbolismo del sexo aquí pasa a un primer plano.

Esto nos parece desproporcionado, pero sabemos que hay personas que viven con esta creencia. Lo que es peor es que, en ocasiones, más que buscarse una auténtica vida sexual satisfactoria, la persona se conforma con ofrecer esa apariencia.

 

Le gusta dar la impresión a otros de que tiene una vida sexual activa, variada, plena y satisfactoria. Puede que el trasfondo de la situación sea muy distinto, pero necesita mostrar la imagen de ser sexualmente exitoso. Lógicamente, con esto no queremos decir que esto le haga feliz, pero vive con la idea de que otras personas así lo creen. Es un autoengaño.

 

Además del sexo, otras personas utilizan el dinero o las propiedades, para dar una imagen de éxito. No obstante, creemos que el sexo puede ser el medio para llegar a la felicidad, pero nunca el fin en sí mismo.