Sexo sin freno - Pasto - PastoRumba.com
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“Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000”, decía una canción del grupo español Los Inhumanos. Es difícil hacer el amor en un carro, pero es excitante y erótico, a juzgar por lo que piensan las mujeres consultadas por LA REVISTA.

Tener sexo dentro de un carro, dejar la barra de cambios en primera, convertirse en jinete del conductor -adelante- o de apostarle al misionero -en la parte de atrás-. Sexo sin freno. Es tal la emoción y el temor a ser descubiertos que todo sucede a miles y miles de revoluciones por segundo.

Hablando en el lenguaje de quienes conocen de autos, tener sexo en el carro es una práctica para gente dinámica, que necesita moverse ágilmente y disfruta de las salidas. Agilidad, economía y buen rendimiento son tres variables aplicables tanto a los carros como a quienes les gusta derrochar adrenalina dentro de ellos, y no propiamente manejando. De acuerdo con la psicóloga Ruby Moyano, “tener sexo en el carro es un espacio novedoso para experimentar. El momento y el lugar -algo clandestino y peligroso- activa la excitación”, asegura. En opinión del psiquiatra Ricardo Angarita, tener sexo en un carro “es una cosa de circunstancias, no es algo premeditado y casi nunca planeado. Sucede con frecuencia a personas exhibicionistas que se complacen con el riesgo y la emoción”.

Por su parte, la sexóloga María Lucía Palacios afirma que más que la incomodidad, lo que cohíbe a las mujeres para tener relaciones sexuales dentro de un carro es la falta de privacidad. “Las mujeres son las más afectadas por el miedo a sentirse vigiladas o sorprendidas, lo que les impide pasar a mayores. A ellas les puede parecer rico un par de besos y abrazos, pero se bloquean por la falta de privacidad”. La sexóloga anota que “hay parejas que vienen de fantasear con palabras y gestos -por ejemplo en una fiesta-, no alcanzan a llegar a la casa y les parece excitante por el cambio de ambiente. Si les parece rico a los dos, puede enriquecer su vida sexual”.

Según la sexóloga Palacios, es secundario el tipo de carro, el modelo o la marca, pero sí hay que tener en cuenta circunstancias como: ¿Dónde están parqueados? ¿Es un lugar inseguro? ¿Hay asaltantes o policías? ¿Hay gente cerca?”. Ante un apasionamiento intravehicular, las parejas pueden llegar a cometer graves imprudencias con tal de hacerlo. La dosis de riesgo y velocidad parece ser el combustible para no pensar y pasar a la acción sin freno ni límite de velocidad.

Sexo… el tamaño no importa ¿y el modelo sí?

Recientemente la revista Car and Driver española en su página en internet publicó la lista de los mejores modelos de carro para tener relaciones o juegos sexuales, dando como ganador, en materia de autos utilitarios, al Renault Clio

-calificándolo como Latin Lover- y al Mazda 3 –Sex Bomb- en cuanto a autos compactos se refiere. En la valoración, adoptando diferentes posturas, desde luego, tuvieron en cuenta el espacio entre consola y asientos delanteros, ergonomía de la barra de cambios, amplitud al reclinar los asientos y comodidad en la parte de atrás. (fuente www.elespectador.com)

1. Renault Clio. Buenas formas, no se clavan en ningún lado.

2. Mazda 3. Parte de atrás descrita como gran “sofácama”.

3. Chevrolet Corsa. Parte delantera incómoda, dicen, pero amplio atrás.

4. Volkswagen Golf. El más alto y por ende aconsejado para la acción vertical.

5. Peugeot 207. Poco funcional para el placer, incómodo, pero “aguanta” con un hombre.